Orígenes

De noches oscuras de barras de infinitas caras surjen los más extraños personajes, esos elementos que con la ayuda cócteles ignotos de sustancias que metabolizan en azarosos respuestas, son capaces de proveer de las más extrañas anécdotas, comentarios y consejos de vida. No se equivoque, no existe daño ni intención en los párrafos que acompañan a esta ventana. Es sólo una mirada particular, de un personaje que se ha disuelto en eter de lo virtual .

miércoles, 17 de febrero de 2010

Indio, ¿qué es la libertad?

I:-Mirá, te puedo decir que no es la libertad. Ponela con ele mayúscula...-el 'Indio' se inclina hacia su interlocutor mirando un cuaderno imaginario, verificando si el expectador ha 'escrito' mentalmente la palabra de manera correcta-...así esta bien. Como te decía, a la Libertad no la tenés en el culo, no es cuánto johnnie te puedas meter por la garganta. Es algo etéreo, algo que vivís, y que no pensás, algo que a la vez está, pero que no existe. Si te pudiese mostrar qué es, entonces ya no existiría, pero en realidad nunca existió, asi que no te lo voy a poder mostrar y te vas a tener que joder. Si te la pudiese explicar con palabras sería un concepto, y no lo es. Sólo te puedo describir lo que sería para mi -hace señas al camarero, las dos rocas que flotaban en el ámbar de su vaso ya casi diluyeron su bebida-, claro si realmente 'fuese', no existirían palabras y no le estaría respondiendo a tu estupidez.-se acomoda como impaciente-
E:-Indio, sos libre de irte cuando quieras, no te sientas presionado en...
I:-No me hables de presión ahí sentado en ese banquito de mierda, cómo se nota que nunca te metieron un caño en la nuca...que siempre tuviste para pagar el alquiler. -acomoda sus lentes oscuros con un ademán de negación, y como ajeno a los insultos que me había propinado...-
No me considero un hombre libre, juego en las ligas mayores, pero soy preso de mis ambiciones, y tengo muchas de esas ahí guardadas, y muchas otras ya no están, porque ya me las tomé en algún tablón como este hace unos cuantos años, ya las alquilé en algun tugurio en Laferrere por un par de horas, ya me las fumé y son cenizas. Otras me siguen comiendo el coco, como un pájaro carpintero con anfetaminas que se creyó que había un gusano acá adentro y que va a picar compulsivamente hasta encontrarlo -se golpea la cabeza repetidamente con el dedo índice, como señalando-
Soy preso de mis actos, pero a la vez me hago responsable, porque las tengo bien puestas, nunca me vendí...alguna vez escribí:"Para quienes no pueden sentir la vida, la muerte no es una tragedia."..no soy libre, puedo sentir la vida, y soy preso del hecho de que algún día voy a ser polvo frío de las estrellas, de que hay un plan ahí para el futuro, y tengo la sensación de que sólo escribí parte de el... -sin previo aviso se levanta de su banco y sale por la puerta, dejando su vaso lleno, treinta minutos después desisto y dejo el lugar-

3 comentarios:

  1. I: Tengo claro que el precio de la libertad es la soledad

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  2. "La valía de un hombre se mide por la cuanta soledad que le es posible soportar"

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  3. Y es que en realidad, sobre todo ante las cosas más hondas y más importantes, nos hallamos en medio de una soledad sin nombre.

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