Orígenes

De noches oscuras de barras de infinitas caras surjen los más extraños personajes, esos elementos que con la ayuda cócteles ignotos de sustancias que metabolizan en azarosos respuestas, son capaces de proveer de las más extrañas anécdotas, comentarios y consejos de vida. No se equivoque, no existe daño ni intención en los párrafos que acompañan a esta ventana. Es sólo una mirada particular, de un personaje que se ha disuelto en eter de lo virtual .

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Indio, ¿dónde estás?

Caminando un par de calles solía encontrarlo solo, bebiendo, bañado por el mercurio y el neón de alguna de esas lámparas urbanas que oscurecen más de lo que alumbran. Pero no era ésta una de esas veces.
Siempre me fue curioso el ambiente que generan las luminarias de esos lugares infestados por la maldad, por la corrupción en su estado más puro. El hecho es que nunca pude ser un verdadero expectador, siempre me sentí una presa demasiado fácil en esos lugares, el Indio en cambio parecía estar ajeno a todo. Decidí buscar refugio en una zona más iluminada y de pura casualidad dí con el personaje en cuestión. Lo vi a través de la vitrina de un café de esquina de esos que sobran en la capital, se encontraba acompañado por una dama que rondaba su edad mas alguna que otra tragedia de las que dejan marcas en la piel y que el maquillaje intenta, pero no puede ocultar. Se miraban fijo a los ojos, haciendo gestos de condescendencia y dibujando sonrisas apenas amigables que decoraban lo que parecía un encuentro incómodo entre extraños conocidos. Se lo veía vulnerable, sin gafas, mirando hacia abajo buscando una salida de emergencia de esa prisión imaginaria que es la cortesía. Me quedé esperando, y luego de una cantidad considerable de tabaco lo vi solo, saliendo por la puerta del bar mientras se colocaba los rayban negros. Su actitud había cambiado, este era definitivamente el Indio. Paso por mi lado sin saludar y caminó a paso acelerado buscando encontrarse con la Noche, algunas calles adentro.

jueves, 11 de marzo de 2010

¿Existe el rock sin las mujeres?

I: ¿Existe la cultura sin mujeres? ¿Existiría el mundo sin mujeres? ¿Vos me estas cargando pibe? Yo qué carajo se...mirá...la cultura rock trasciende el sexo, así que supongo que existiría, pero no ocurre, no existe. Mirá por ejemplo a esa morocha de allá, sentada esperando que algo le pase, mirate a vos, esperando obtener respuestas a preguntas que no te incumben, que no te cambian nada. No le cambia nada a ella si nada le pasa, si se termina ese vaso y sigue en el mismo carril. Si, no, ¿qué importa?, ¿viste a alguna roquerita por ahi? yo ví unas cuantas, que te daban vuelta como una tortilla, que te prendían fuego con un par de frases, te volvés cenizas y te despertás al otro día y querés más, querés más rock y eso te lo dió una mujer...podría existir, pero no quiero que exista de esa manera. ¿Me pedís un par de esos venenos que estas tomando? -Una vez servido, se levanta y se lleva sus copas a la mesa de la morocha, fingiendo una sonrisa-

domingo, 21 de febrero de 2010

¿Indio, crees que siguen los roqueros bonitos, educaditos.. rodando cine de terror?

No busques donde no vas a encontrar, excepto que te guste terminar con los puños apretados, mirando para abajo. No trates de hacerme entrar ahí donde sabés que no voy a ir, no soy ningún pelotudo, al menos al lado tuyo. Vos qué entendés por esa pregunta? -intento responder e inmediatamente interrumpe- bueno, eso. Quedate con eso y no me jodas a mi. Y ya que estás dando vueltas por esos terrenitos, quedate con la respuesta también..no la tenés esa? mirá que cagada...-luego de esto su humor cambió drasticamente, una extraña euforia se apoderó de su persona, largó un par de anecdotas y se fue, tranquilo-

sábado, 20 de febrero de 2010

Indio, ¿Crees que las ideologías existen aún? O todo es solo un negocio?

-El Indio parecia más nervioso que de costumbre, o la pregunta le molestaba, o le inquietaba de alguna manera. Se rascaba la nariz compulsivamente, mirando hacia los lados y luego volviendo su cabeza a la posición inicial, directo a un vaso que parecía lleno de fernet-
I: Ideologías...-emite una risa forzada, la sonrisa le queda grabada por tiempo indeterminado- ¿cuándo fue la ultima vez que viste una?-acostumbrado a su usual retórica, no atino a responder, sólo espero que continúe- ¿eh, ya no respondés? ¿que te quedaste duro? -voy a responder, pero me interrumpe..-
I:yo creí haber visto una hace algunos años, en lugares como este agujero donde estamos parando...pero se fué, desapareció y no la ví nunca más. Y nunca supe si era o no una ideología -se señala la cabeza-...hay cada lunático dando vueltas por ahí...Mientras el tiempo te va secando el pellejo, vas creyendo menos y prestando más atención a los detalles; esos que creés que te van a salvar el culito cuando el lobo aparece, y lo tenes que mirar de frente a los ojos -apaga el cigarrillo todavía por la mitad- Ideologías, negocios, son todo lo mismo, todos bondis, de esos a los que te subís para ir a algún lado, llegás, bailás un par de rocanroles y después te subis a otro, y así la vida se va, te subís, pagás y te bajas. Vos creé en lo que quieras, hoy, mañana..los pibes como vos creen, parece que se dedicaran a eso. Después terminan zumbando adentro de un vaso, mirando para afuera a través del vidrio, sin saber como llegaron ahí, y se golpean el coco intentando salir, atrapados. Esas son las ideologías, esos vasos en los que te encierran, y vos que entraste como un boludo buscando un trago de arriba, un mambo diferente. Vos no lo pusiste, te lo pusieron -agarra el vaso largo de fernet, vacía todo el líquido sobre el piso y lo pone boca abajo sobre la barra- ¿ves? -señalando el vaso- ahí adentro estás...seguí aleteando pibe, que ya vas a salir.-ríe maliciosamente, se levanta, pide otro trago y mueve su banco alejándose unos metros-

viernes, 19 de febrero de 2010

Indio, ¿creés en Dios?

I:en primer lugar, te voy a pedir que lo pongas con minúscula...gracias-mira para otro lado, apenas logro escuchar su comentario- ¿vos conocés a dios? porque yo nunca lo ví, y si acaso es un nombre, o un hombre, entonces te dejaría ponerlo con mayúscula.
E: no, Indio, nunca lo vi, ¿queres otr...-me interrumpe y pide un whisky con dos hielos, sin soda-
I: importado 22 años por favor-le indica al camarero-..sí, esa botellita de ahi...acá no hacen buen whisky desde que le cambiaron la etiqueta al Criadores...-se queda paralizado unos segundos, prende un cigarrillo, luego negando con la cabeza sigue...-comprendo que puedas tener tus inquietudes acerca de si hay o no un titiritero soñando una obra para niños con tu vida..lo que no llego a entender es tu curiosidad acerca de mis creencias religiosas...como estoy de buen humor, y la copa va a tu cuenta te voy a contestar...yo soy dueño de lo que digo, de lo que escribo, de lo que hago..y si hay algo o no, me es indiferente, mientras no me rompa las pelotas y yo crea que soy yo el que elije hacer de mi culo un tranvía...Creo en los grises..¿entendés?-se queda mirando fijamente, no respondo- no entendés, jodete. dios para vos es blanco. Si existiese, y me sigue siendo indiferente, para mi sería gris, y blanco, y negro, y algún otro color también. Pero cortémosla acá, mirá, no ando buscando nada afuera de lo que me compete, no me creo cacique, soy Indio y voy a morir Indio. Le dejo esas cruzadas a los pelotuditos viola-pibes de cuellito blanco que andan vendiendo aire, un aire enviciado de mentira y falsedad, y a los burguesitos y aristócratas de cotillón que se meten a fichar semanalmente sus horas de culpabilidad en esas cabañitas el domingo a la mañana...hay costas más interesantes donde naufragar...-termina su cigarrillo, no vuelve a dirigirme la palabra en toda la noche-

jueves, 18 de febrero de 2010

¿Indio, qué le dirías a la juventud? ¿Es hora de levantarse?

-I:No soy quién para andar dando consejos a la gilada. Los pibes estan pasando por un infierno, otro infierno diferente al de hace unos años. La juventud vive en una realidad aparte, siempre fue así. Tampoco soy quién para decir si ese lugar es mejor o peor que el de antaño. El vacío ideologico que existe hoy en día el el contrapunto de la saturación pseudopolítica-visceral-revolucionaria que era la catársis social de ese cortociruito que tenés en el coco a los dieciocho, veintipico de pirulos. Todo tenía otro significado y, sin embargo, sin darte cuenta ahí estabas, mirando el cielo y duro como un poste... perdiendo el tiempo, pero estabas ahí, ocupando un lugar en el mundo. Hoy mirás todo el día una pantalla que te quema las pupilas con lo que querés que te muestren, te creés que estas navegando en la tormenta, pero estas cómodo en un sillón rascándote como un hijo de puta, y las olas las surfea otro, que no te puede ver, porque no tiene tiempo, porque tiene que salir a pelearle a la vida de prepo, sin protección, sin un vidriecito de por medio. Vos te preguntás si es hora de levantarse, yo nunca cerré los párpados, no sé lo que es dormir.

¿Indio, qué es exactamente Patricio Rey?

-El Indio prende un cigarrillo y lo deja sobre el cenicero-
I: Debes ser el vigésimo pelotudo que me hace la misma pregunta, como si Patricio Rey fuese una cosa. Yo a Patricio Rey lo conozco, pero no te puedo decir quién es, ni qué es. ¿Vos acaso podes decirme quién soy?, ¿Podés decirme qué carajo soy? ¿Podés decir siquiera qué sos vos? No entiendo el motivo de tu pregunta, no porque este vinagre oscuro haya ahogado mi inteligencia en un río de nostalgia, no porque mi cerebro haya envejecido hasta ser una esponja empapada de aceite, sinó porque me parece que estas buscando algo en el lugar equivocado. Andá y sentate un poco en la vereda, quedate mirando el piso un rato, quizás encuentres lo que buscas. "Exactamente" que boludo...-pide otro vaso de coca light, luego se sobresalta con el ruido de una bocina, que lo hace levantarse y abandonar su lugar en la barra-